La batalla del «Pelacables»: Salud y recuperación de espacios en Independencia

El municipio de Independencia ha iniciado una ofensiva contra el "pelacables", un alcohol de bajo costo y alta graduación que degrada la convivencia barrial. Para el dirigente, el objetivo es claro: entender que la regulación del comercio de alcohol es una herramienta clave para recuperar la seguridad y la salud en el territorio.

0
29

La administración del alcalde Agustín Iglesias ha puesto el foco en el denominado «pelacables», un brebaje que, aunque se fabrica con alcohol etílico potable, ha sido calificado como producto adulterado por el SAG -que ya en 2019 lo había investigado- debido al uso de colorantes prohibidos (amarillo tartrazina E102) y por declarar un grado alcohólico falso en su etiqueta.

En SOY DIRIGENTE entendemos que la venta de licores de alto impacto en formatos pequeños y a precios ínfimos ($1000 a $2.000) no es solo un tema comercial, es un factor que ancla a las personas a la situación de calle y deteriora los espacios comunes de los vecinos. El rigor de la gestión municipal exige que estas medidas sanitarias se conviertan en políticas permanentes de seguridad, pero si ya hace 7 años el tema estaba generando ruido… Se siente que llega un poco a destiempo, aunque se agradece enormemente el esfuerzo.

Prohibición de formatos pequeños

La estrategia presentada al concejo municipal no busca prohibir una marca, sino atacar el formato que facilita el consumo problemático. Desde el prisma de la gobernanza y la fiscalización, los puntos clave son:

  1. Restricción de formatos: Se busca prohibir la venta de licores en envases menores a 50 ml. Este formato pequeño es el que permite el acceso fácil y rápido al alcohol de alta graduación en la vía pública.

  2. Fiscalización integral: El plan contempla controlar tanto a los locales establecidos con patente de alcoholes como al comercio informal, sancionando duramente a quienes vendan este producto sin autorización.

  3. Evidencia científica: Para robustecer la medida, el municipio enviará muestras a la Universidad de Chile para detectar elementos dañinos, lo que permitiría escalar el problema a una alerta sanitaria regional.

El dirigente como aliado en la recuperación del barrio

Como líderes territoriales, nuestra labor es denunciar los puntos de venta informales que alimentan este fenómeno. La autonomía de las comunidades se fortalece cuando el dirigente entiende que un centro de día para personas en situación de calle debe ir acompañado de una regulación estricta del entorno.

La lección para el Chile de hoy es que no basta con la asistencia social; se requiere cortar los circuitos de comercialización de productos adulterados que destruyen la salud de los más vulnerables y la tranquilidad de las calles y pasajes de esta populosa comuna de la capital, aledaña a Conchalí y Renca, las que siete años atrás fueron fiscalizadas por el SAG por el mismo motivo.

Lo que tu organización debe saber sobre este plan

Si tu barrio en Independencia enfrenta problemas de consumo de alcohol en la vía pública, especialmente en rucos con personas en situación calle, estos son los pasos técnicos derivados de la iniciativa municipal:

  • Denuncia de puntos de venta: El dirigente debe canalizar las denuncias de vecinos sobre locales (ya sea formales o informales) que vendan estos alcoholes adulterados. El municipio usará estas denuncias para dirigir la fiscalización, las que pueden realizarse directamente a través de su sitio Web, de manera anónima, a través de Alerta Independencia, o llamando a su departamento de seguridad al 1469.

  • Apoyo a la ordenanza: El éxito de esta medida depende de su aprobación en el concejo municipal. Las juntas de vecinos pueden manifestar su apoyo a la prohibición de formatos menores a 50 ml como una medida de seguridad ciudadana.

  • Enfoque sociosanitario: No se trata solo de prohibir. El municipio está implementando un plan piloto de centro de día, lo que permite abordar el problema desde la seguridad, pero también desde el apoyo a quienes están en la calle, un camino correcto y necesario desde el prisma de la asistencia social.

Reflexionando ando, dice SOY DIRIGENTE

Combatir el «pelacables» es defender la dignidad del espacio público. Un barrio donde se venden alcoholes adulterados a bajo costo es un barrio que queda expuesto a la inseguridad. La batalla por la convivencia se gana local por local, y con reglas claras que protejan la salud de todos. Bien por Independencia.