JJVV 2.0: ¿Es posible el «Gobierno Digital» en estas organizaciones?

Dejar el clásico libro de actas atrás no es solo por moda: Digitalizar el control de asistencia es el primer paso para una organización profesional y transparente.

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En SOY DIRIGENTE nos preguntan constantemente «¿Puedo usar tablets y códigos QR en vez de firmar el libro de actas de toda la vida?». La respuesta corta es , pero con los resguardos legales necesarios. La modernización de las Juntas de Vecinos ya no es un lujo de «municipios grandes», es una necesidad básica para gestionar mejor el tiempo y asegurar que nuestros registros sean inalterables.

Aquí analizamos la viabilidad legal y técnica de entrar en la era del Gobierno Digital barrial.

La pregunta del millón: ¿Es válido?

Muchos dirigentes temen que, al usar una tablet, «el municipio no les haga valer los registros». La buena noticia es que la Ley 19.799 sobre Documentos Electrónicos, Firma Electrónica y Servicios de Certificación, avala la validez jurídica de los documentos digitales.

  • Lo que la Ley exige: Para que la asistencia a una asamblea sea válida, se requiere de dos cosas: la exhibición de la cédula de identidad -para que la persona pueda dar fe de que es quien dice ser- y su firma. En la dimensión digital es exactamente igual: Debe existir una visualización del documento de identidad -si se puede leer electrónicamente el QR, mucho mejor-, y una «firma electrónica» -incluso la simple, como el trazo en una pantalla táctil- que permita vincular inequívocamente al vecino con su asistencia.

  • El resguardo de seguridad: Debes asegurar que la base de datos resultante sea exportable a PDF y que, de preferencia, tenga un respaldo físico (un acta impresa del listado digitalizado) al final de cada reunión. Legalmente, el libro de actas sigue siendo el «Rey», pero la digitalización es un complemento probatorio de alta eficiencia ya que otorga trazabilidad (quién firmó, cuándo firmó, dónde firmó).

El paso a paso: Del QR al registro

La implementación es «sencilla»:

  1. Registro Previo: El vecino presenta físicamente su RUT, al llegar.

  2. Check-in Digital: Con una tablet básica, el dirigente o secretario escanea el frontis del documento o el QR que está al reverso. Lo ideal es escanear el QR, ya que permite captar el número de RUT y así poder contrastarlo con el padrón (Importante: El QR maneja únicamente datos básicos de la identidad de la persona).

  3. Firma en Tablet: El sistema abre un campo para firmar con el dedo o lápiz capacitivo.

  4. Generación de Acta: Al terminar, el sistema genera automáticamente el listado de asistencia con la hora de inicio y término de la asamblea, cumplimiento o no de quórums, la hora de entrada del socio y su firma, entre otros.

Análisis de costos: ¿Es accesible para el presupuesto de nuestra organización?

La brecha digital es un desafío, pero los costos han bajado drásticamente en comparación a años anteriores si es que usas soluciones no profesionales. Si usas soluciones profesionales, otro gallo canta:

  • Hardware: Hoy se requiere solamente una tablet de gama media. No necesitas el iPad último modelo, el dispositivo que usa tu hijo o nieto en el colegio será más que suficiente. Incluso sirve un smartphone, aunque con sus limitaciones (la pantalla es  muy pequeña como para firmar, pero aún así se puede).

  • Software: Aquí puedes optar por usar Google Forms con complementos de escaneo QR (generalmente pagos). Se trata de una solución no profesional que requerirá de muchas horas de implementación, que posiblemente falle y que no tendrá soporte técnico para solucionar problemas -sin contar que generará una base de datos que puede ser susceptible a ser hackeada-, o bien utilizar aplicaciones profesionales y especializadas de control de asistencia a asambleas, para este caso una «custom-made» (hecha a pedido).

  • Inversión real: El costo en el primer caso es muy bajo, pues el verdadero «costo» es el  complemento, el tiempo de implementación y especialmente el tiempo de capacitación de tu directiva para su correcto uso. El segundo caso suele ser más prohibitivo, pues el valor del arriendo de la plataforma -por norma general esta clase de aplicativos suele no venderse, sino que rentarse- puede llegar a varios cientos de miles, e incluso millones de pesos, en contratos que generalmente son anuales.

La «trampa» a evitar: El vecino que no sabe usarlo

No podemos dejar a nadie fuera. Como dirigentes, nuestro deber es la inclusión digital:

  • El sistema dual: Durante la transición, ofrece la opción digital como «preferencial», pero permitiendo que si alguien no entiende, desconfía o no desee que escaneen su cédula, puedan ingresarse sus datos manualmente en la plataforma. Como el libro de actas físico es el «Rey», de todos modos el acta digital terminará ahí. Así que son distintos caminos, pero todos deben estar disponibles y deben llegar al mismo destino.

  • El factor humano: Siempre debe haber un operador encargado de ayudar a los vecinos que no se sientan cómodos con la tecnología. Idealmente debe ser el secretario de la Directiva, pero podría contar con apoyo de vecinos acreditados o de otros directores.

La opinión de SOY DIRIGENTE

La digitalización no solo te ahorra el estrés de buscar firmas perdidas y dedicar entre 20 y hasta 30 minutos de revisión en libros de socios añosos y donde es difícil entender la letra con que fueron escritos; la digitalización le da una señal clara a tus vecinos y al municipio: aquí hay una directiva seria, moderna, profesional y eficiente. La transparencia que otorga una lista de asistencia digitalizada, que no se puede «borrar» ni «perder», es un seguro contra conflictos.

Empieza pequeño: prueba con una tablet en la próxima asamblea pequeña, evalúa los resultados y profesionaliza tu gestión. Y recuerda esta premisa: Los libros de socios y el de actas son historia; el futuro de tu barrio se escribe en la nube.