La Asamblea Extraordinaria es el corazón de la urgencia comunitaria. A diferencia de la ordinaria (anual), esta instancia permite resolver crisis, modificar estatutos o remover directivos en cualquier momento del año. Sin embargo ¿Qué pasa cuando quien debe convocarla se convierte en el obstáculo? La Ley 19.418 es clara: la Junta de Vecinos no es propiedad de su presidente, sino de sus socios.
Si enfrentas resistencia o un «blindaje» ilegítimo, aquí tienes la hoja de ruta para recuperar la institucionalidad de tu organización.
1. Las Vías de Activación: Cuando el Presidente no es la única llave
Si el presidente se niega a citar, la ley entrega dos mecanismos de respaldo para que la asamblea se realice sí o sí:
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Por Mayoría de la Directiva: Si la mitad más uno de los directores está de acuerdo, pueden autoconvocar. En una directiva de 5 personas, basta que 3 firmen el acuerdo. Se debe dejar constancia en el acta de reunión de directiva y proceder con la citación oficial.
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Por Fuerza Ciudadana (20% de los Socios activos): Este es el mecanismo más potente. Si el 20% de los socios activos firma una solicitud escrita, el presidente está obligado a convocar. Si tras 5 días hábiles de entregada la carta no hay respuesta, los propios socios pueden realizar la convocatoria, notificando en la sede y lugares públicos.
2. ¿Qué hacer ante el bloqueo ilegal? Pasos de Escalación
Si a pesar de cumplir con los requisitos anteriores la directiva insiste en impedir la asamblea, el dirigente o socio afectado debe actuar bajo estos tres niveles:
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Instancia Administrativa (DIDECO): Acude a la Dirección de Desarrollo Comunitario de tu municipio. Ellos actúan como ministros de fe y pueden mediar o emitir un pronunciamiento que invite a la directiva a respetar la ley.
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Vía Judicial (Juzgado de Policía Local): Si el bloqueo persiste, se puede interponer una denuncia por infracción a la Ley 19.418. Un juez tiene la facultad de ordenar la realización de la asamblea en un plazo máximo de 10 días hábiles.
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Tribunal Electoral Regional (TER): Si el impedimento de convocar busca ocultar irregularidades graves o viciar elecciones, el TER es la instancia definitiva para sancionar a los responsables incluso con la remoción del cargo.
El Consejo de SOY DIRIGENTE
La clave del éxito en estos procesos es el respaldo documental. No hagas solicitudes de palabra; envía correos electrónicos, cartas certificadas o entrega documentos con copia timbrada. Cada «no» injustificado de una directiva es una prueba a tu favor ante la justicia. Recuerda: la asamblea es la máxima autoridad, y ningún cargo está por sobre la voluntad soberana de los vecinos organizados.



